CulturaCulturaMúsicaÚltima hora

Son do Sil recuerda a Armando Fernández, que hizo de su familia y de su grupo de amigos, su mejor tesoro

Texto de Son do Sil

Armando (primeiro pola dereita) co resto de Son do Sil.

 

Sin apenas darnos tiempo a sanar la herida que nos dejó la partida de Pepe Seara, nuevamente sufrimos la pérdida de un compañero, de un amigo, de Armando.

Armando fue miembro fundador de Son do Sil y hasta hace apenas unos días, su alegría iluminaba cada ensayo, y su risa contagiosa hacía que cada momento juntos fuera especial y fueron muchos los momentos, muchas las anécdotas y mucho lo vivido en común.

Su ilusión por la música era palpable, creía en el poder de las notas para unir y emocionar. Era un verdadero alma sociable, capaz de conectar con todos, haciendo que cada uno de nosotros se sintiera valorado y querido.

Era también muy familiar, su amor incondicional por su esposa Marisa y sus hijas, Lucía y Marta, era evidente en cada gesto, en cada conversación.

Su partida, tan repentina, nos deja un vacío inmenso, especialmente tras el reciente fallecimiento de otro querido miembro de nuestro grupo. La tristeza nos envuelve, los corazones se nos vuelven pesados, pero recordemos que su espíritu vivirá en cada acorde que toquemos y en cada melodía que interpretemos juntos.

Sigamos honrando su memoria, llevando su alegría y pasión en nuestros corazones. Aunque ya no esté físicamente con nosotros, su legado musical y su amor por la vida siempre nos acompañarán.

Honor a quien honor merece, un ser que hizo de su familia y de su grupo de amigos, su mayor tesoro.

Texto: Son do Sil.

Back to top button